Importancia del Diálogo Interreligioso con el
Islam
La Iglesia mira también con
aprecio a los musulmanes que adoran al único Dios, viviente y subsistente,
misericordioso y todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, que habló a
los hombres, a cuyos ocultos designios procuran también someterse con toda el
alma, como se sometió a Dios Abrahán con quien la fe islámica gustosamente se
relaciona. Veneran a Jesús como profeta, aunque no lo reconocen como Dios;
honran a María su Madre virginal y a veces también la invocan devotamente.
Esperan además el día del juicio, cuando Dios remunerará a todos los hombres
resucitados. Por tanto aprecian la vida moral y honran a Dios sobre todo con la
oración, las limosnas y el ayuno.
Si en el transcurso de los
siglos surgieron no pocas desavenencias y enemistades entre cristianos y
musulmanes, el Sagrado Concilio exhorta a todos a que, olvidando lo pasado,
procuren sinceramente la mutua comprensión, defiendan y promuevan unidos la
justicia social, los bienes morales, la paz y libertad para todos los hombres
(Declaración "Nostra Aetate" sobre las relaciones de la Iglesia con
las religiones no cristianas del Concilio Ecuménico Vaticano II, N°3).
La invitación del Concilio es muy
clara: procurar la mutua comprensión, defender y promover unidos la justicia
social, los bienes morales, la paz y libertad para todos los hombres.
Pero para ello es necesario el
mutuo conocimiento. Sin conocer lo que el Islam y la Iglesia profesan y ofrecen
al mundo, no es posible una colaboración fructuosa. En este necesario
"conocerse" es preciso incluir también las diferencias; esconder las
profundas desavenencias entre los seguidores de Cristo y los de Mahoma, no hace
más que dificultar el pedido del Concilio.
Queremos por lo tanto, ofrecer al
lector, no una estricta exposición de la teología musulmana y católica (algo
que excede nuestras pretensiones), pero sí material que ayude a comprender la
situación actual, los proyectos comunes para el futuro, y el porqué de la
esperanza de la Iglesia acerca de la posibilidad de un trabajo conjunto.
Creemos firmemente que la
esperanza de la Iglesia no puede fallar, y por lo tanto, a pesar de todas las
objeciones y problemas que se presentan, afirmamos ser éste el momento querido
por el Espíritu para acrecentar la unión con el islamismo.
Invitamos a cristianos y
musulmanes a participar activamente en éste, nuestro pequeño proyecto.
Cualquier comentario o aporte puede ser enviado a:
ivemo@ive.org
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