Un misionero periodista
explica el Islam
El P. Bernardo Cervellera es un
sacerdote que une una amplia experiencia misionera que, como director de la
Agencia Fides, ha puesto al
servicio de la información. El sacerdote italiano introdujo un amplio dossier
sobre el Islam en el mundo con un editorial cuyas partes principales recogemos
aquí.
Después de la masacre en la iglesia de Santo
Domingo en Bahawalpur (Pakistán), el pasado 28 de octubre, ha aumentado en todo
el mundo el interés por comprender y solidarizar con los sufrimientos de los
cristianos que viven en ambiente islámico. Ha habido también quien, partiendo de
la masacre, ha tratado de justificar una convivencia imposible de cristianos y
musulmanes.
El intento de transformar el conflicto en curso
en Afganistán en un conflicto religioso está presente en ambos bandos, la
tentación de lanzar una "guerra contra el Islam" aparece aquí y allí en el mundo
occidental. Desde sus escondites en Afganistán, Osama Bin Laden lanza sus
mensajes e impulsa a los musulmanes a una solidaridad del terror, pidiendo
precisamente contrastar la "cruzada" de los cristianos y de los colonialistas
occidentales contra el Islam.
El obispo de Multan, Mons. Andrew Francis
desafía tales interpretaciones. Hijo de una Iglesia presente en Pakistán antes
de la difusión del Islam, muestra que la masacre de Bahawalpur hizo emerger la
solidaridad de las comunidades musulmanas hacia los cristianos. Al mismo tiempo,
habla de la contribución y del testimonio que los cristianos quieren continuar
dando en la sociedad pakistana, también hacia la marea de prófugos afganos que,
en busca de paz, hace años que se malviven en los campos de refugiados.
El llamado del Papa
Pero, sobre todas, la más autorizada, se alza la
voz del Papa Juan Pablo II
que,
el 9 de noviembre, en su discurso a los miembros del Pontificio Consejo para el
Diálogo Interreligioso, condenó la violencia y el terrorismo como "falsa
religión". Y subrayó: "se ha dicho que asistimos a un auténtico enfrentamiento
de religiones. Sin embargo, como he afirmado ya en numerosas ocasiones, esto
significaría falsificar la religión misma. Los creyentes saben que, lejos de
hacer el mal, están obligados a hacer el bien, a trabajar para aliviar el
sufrimiento humano, a edificar juntos un mundo justo y armonioso".
El Papa volvió a recordar el 9 de noviembre que
"es imperativo que la comunidad internacional promueva buenas relaciones entre
personas pertenecientes a diversas tradiciones étnicas y religiosas".
Las dificultades reales
Dicho esto, no se pueden ocultar las
dificultades y los sofocamientos que las comunidades cristianas sufren en los
países de mayoría islámica. Las fichas preparadas sobre los países africanos y
asiáticos ofrecen un cuadro exhaustivo. Como muestra la intervención magistral
del P. Samir Khalil Samir, estas dificultades son específicamente problemas de
libertad religiosa:
- La tentación del Islam de ser omnicomprensivo
(religión-sociedad-política) y de marginar social y políticamente a las
minorías cristianas y no;
- El rechazo de respetar la libertad de
conciencia, reconociendo al individuo la posibilidad de cambiar de religión.
Este último aspecto es dolorosísimo no sólo para los cristianos, sino para los
mismos musulmanes.
Las dificultades del diálogo
Con todo eso, aunque en muchos cristianos exista
la tentación –o la necesidad- de emigrar, la mayoría de los cristianos quiere
continuar testimoniando su fe y el diálogo…
Los testimonios de los cristianos en Pakistán y
en las Molucas hablan de esta voluntad de sembrar con lágrimas. Los obispos de
Pakistán han dicho que "el sacrificio de los mártires de Bahawalpur no será
inútil" y que su sangre podrá "lavar el odio y la violencia de los corazones".
En las Molucas, después de dos años de
violencias, cristianos y musulmanes trabajan por la reconciliación partiendo del
mundo de la escuela y de las universidades. Este aspecto es fundamental. Los
talibanes de Osama Bin Laden han apostado mucho por la formación de los jóvenes.
Durante años, decenas de miles de jóvenes afganos, pakistanos y de otros países
islámicos han recibido gratuitamente en las madrassas (escuelas) de la frontera
pakistana, alimentos, alojamiento, cursos universitarios, entrenamiento militar.
Para transformar la "guerra de civilizaciones"
en "diálogo entre civilizaciones" es necesario que la comunidad internacional no
invierta sólo en oleoductos, arsenales militares y libertad de comercio, sino
también en educación, para desconectar ese vivero de terrorismo que es la
pobreza y la desesperación de mucha juventud en los países pobres.
Los musulmanes en países cristianos
Una última palabra sobre la presencia de
musulmanes en los países de mayoría cristiana: Los gobiernos occidentales –y
quizás también algunas franjas de la Iglesia católica- redujeron siempre el
problema de la emigración musulmana a Europa a un hecho puramente económico o de
generosidad hacia los pobres. Nunca se sacó a la luz que la inmigración es una
cuestión de diálogo entre culturas y religiones. Ésta debe ser preparada y
aclarada, pues, en el extranjero y en los países anfitriones para que la
hospitalidad de otra cultura y religión no sofoque la cultura anfitriona. Es
necesario, pues, que los gobiernos creen estructuras para la integración
cultural, pero es necesario también que los occidentales y los cristianos no
olviden testimoniar las raíces religiosas de su cultura, de su empeño y de su
trabajo, incluido ese en favor de los musulmanes.
Este artículo es gentileza de
www.aciprensa.com
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