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Peregrinación a la Meca

 

 

 

 Hna. María de Roncesvalles

La ciudad de la Meca se encuentra en Arabia Saudita, al este de Yidda. Es la capital religiosa del Islam, ya que todos los musulmanes deben peregrinar al menos una vez  en su vida a la Meca y rezar en la Mezquita, que acoge la Ka’ba (cubo en árabe). Esta es una  piedra  cubierta con un manto de seda negra que pesa aproximadamente 450 k y está bordado con versos del Corán con hilos de oro.

El interior de la mezquita es un gran patio cuadrangular, con capacidad para unas 35.000 personas, rodeados de claustros y

Mezquita de la Ka'ba. (La Meca)

 pórticos, decorados con siete minaretes a donde se accede a través de 24 puertas.

Dentro del recinto de la mezquita se sitúa el pozo sagrado conocido como Zamzam, que  según la tradición musulmana fue usada por Agar, la madre de Ismael, aun hoy con agua.

La ciudad esta organizada en torno a la mezquita. La actividad económica gira alrededor de la afluencia de los peregrinos, cuyo número anual se calcula que sobrepasa el millón y medio.

Al norte de esta ciudad (470 km.) se encuentra Medina la segunda ciudad santa del Islam, donde se encuentra la tumba de Mahoma.

 

Desarrollaremos aquí el tema de la peregrinación a la Meca. Esta consiste en distintas celebraciones realizadas en el marco de 15 días, y es para los musulmanes la fiesta más importante de su calendario, llamada “fiesta del sacrificio”. Para los musulmanes el sacrificio que Dios le pide a Abraham no es el de su hijo Isaac (hijo de su esposa Sara) sino el de Ismael (hijo de la esclava Agar), padre de los pueblos árabes.

 

Podríamos decir que para el Islam esta fiesta tiene tanta importancia como para nosotros la Pascua, en la que celebramos la resurrección de nuestro Salvador      

Este año, el viernes 22 de febrero se realizó la fiesta del sacrificio, fiesta con la que termina esta peregrinación aunque sigan días de fiesta después.

 

Año tras año las autoridades sauditas deben adoptar medidas nuevas de seguridad para proteger a los peregrinos ya que son muchos los que mueren durante la misma, ya sea por avalanchas, incendios, por la cantidad de gente y las actividades que deben realizar o por las altas temperaturas.

Para ellos quien muere en esta peregrinación tiene asegurado el ingreso inmediato al paraíso.

 

 

Preparación para la peregrinación: Antes de llegar a la “tierra santa” (como llaman al lugar donde se encuentra propiamente la Ka’ba) los peregrinos deben cumplir con una serie de ritos que les permitirá presentarse en el santuario adecuadamente.

 

Para entrar en este estado de consagración se debe realizar la purificación; los hombres deben afeitarse, cortar sus cabellos y uñas y luego de haber realizado esto se pondrán unas vestimentas especiales para esta ocasión.

 

Son dos piezas de tela blanca, una que va desde el ombligo hasta la rodilla y la otra cruzada alrededor del cuerpo cubriendo el hombro izquierdo, la espalda y el pecho, dejando el brazo derecho descubierto.

 

La mujer deberá usar una larga bata o toga desde la cabeza a los pies de color blanco, su cara será ocultada con un velo, pero éste no debe tocar su piel, lo único que debe quedar al descubierto son los ojos.

 

Para ambos, los pies deberán estar al descubierto por lo que no se permite el uso de zapatos; sí pueden utilizarse sandalias.

 

El estado de consagración deberá durar hasta que se termine la peregrinación, no es permitido durante el mismo lavarse ni cortarse el pelo.

 

Para finalizar este primer paso dirán la oración  “Dios es lo más grande” (Alá Akbar) y después gritarán “Estamos a tu servicio, oh Dios” (Labbaika Allahuma labbaik) se repetirá muchas veces esto a lo largo de la peregrinación.

 

 

Umra (la primera parte de la peregrinación)

 

Peregrinos alrededor de la Ka'ba.

Consiste en dos ceremonias:  1- circunvolución (en árabe tawaf)

                                              2- corrida (s’ay)

1- Los peregrinos entran en la mezquita por la puerta “Bab us salam” el primer paso o escalón lo deberán hacer con el pie derecho.

 

Cruzando el patio a través del portal de “Bani shaiba” se dirigen a la Ka’ba, allí si no son impedidos por la muchedumbre podrán besar la piedra negra, o bien tocarla con la punta de su bastón o sino desde el lugar donde se encuentren hacer un gesto como si la estuvieran besando.

 

Luego moviéndose de izquierda a derecha harán siete circuitos a la Ka’ba, los tres primeros saltando y  al comienzo de todos estos tocarán la piedra negra.

 

Esto es algo que no todos pueden hacer por la cantidad de gente que se encuentra  reunida, pero sí  deben  girar alrededor de la Ka’ba como ya esta descrito.

 

En la esquina sur de la Ka’ba se encuentra la piedra que supuestamente entregó el arcángel Gabriel a Abraham.

 

Después de esto, aquellos que pueden deben presionar su cuerpo contra la piedra y repetir oraciones.

Beberán agua del pozo de Zamzam.

 

Abandonan la mezquita por la puerta “Bab us safa” para dirigirse al lugar donde deberán correr.

 

2- Se hace inmediatamente después de la circunvolución entre dos montes llamados, “As- Safa y Al- Marwa”, están situadas al Este de la gran mezquita. Los peregrinos deberán correr o saltar entre ellas siete veces. El camino está cubierto para protegerlos del sol.

 

Después de la séptima vez finalizarán  subiendo al monte Marwa donde queda completada la Umra.

 

Durante todos estos actos hay diferentes oraciones y se recitan algunos versos del Corán.

 

Permanecerán en la Meca en estado de consagración para la segunda parte.

 

 

Hajj (la segunda parte de la peregrinación)

 

Consiste en los siguientes ritos;

 

7º día: Comienza con un sermón en la mezquita, este será inmediatamente seguido por la oración del mediodía, luego se les dará a los peregrinos el programa con las actividades en las que deberán tomar parte.

 

8º día: Llamado día “que apaga la sed” porque el peregrino deberá llevar agua para su estadía en la montaña.

La muchedumbre abandona la ciudad de la Meca y caminando, a camello, en colectivo, etc., deberá llegar a la ciudad de Mina.

Aquí se dirá la oración del mediodía, hay una costumbre antigua que algunos siguen realizando que es pasar la noche en Mina donde murió el profeta pero otros prefieren seguir camino hasta el monte Arafat.

 

9º día: El monte Arafat, se encuentra rodeado por el monte llamado de la Misericordia (jabal ur-rahma).

 

Entre las doce del mediodía y la puesta del sol todos los peregrinos deberán estar ahí para presentarse delante del Señor, esta espera es llamada “wuquf”.

 

Es la parte más importante de la peregrinación, si alguno llegase a olvidar esta parte o  llegase tarde, toda la peregrinación queda inválida. Mientras están parados repetirán la oración “labbaika allahumma labbaik”.

 

La mayor parte del tiempo estará ocupado en la lectura de dos libros que leerá el jefe de la Meca desde una plataforma sobre la colina.

 

Antes de que oscurezca comienzan otras actividades, los peregrinos deberán ir a otro valle llamado Muzdalifa a medio camino entre Arafat y Mina.

Pasarán la noche en vigilia, a la mañana siguiente tendrán nuevamente la espera “wuquf” y la lectura “khutba”.

 

10º día: Muy temprano por la mañana los peregrinos viajarán  a Mina, parte del camino deberán hacerlo otra vez corriendo. Cada uno juntará a lo largo del camino 70 pequeñas piedras. Cuando los peregrinos llegan a una empinada pendiente, la cual conduce a Mina, pasan una columna que tiene una especie de fuente llamada “jamrat ul’aqaba”, formada ésta por tres pilares.

Una vez en Mina arrojarán siete piedras a este lugar, la acción es acompañada por la oración “En el nombre de Dios, el más grande” esto es como si apedrearan a Satanás.

 

Desde este momento ya no se podrá decir la palabra “labbaika”.

 

La peregrinación va llegando a su fin pero para que quede completa todavía falta una  ceremonia muy importante; “el sacrificio de animales” Esta fiesta es celebrada no sólo para aquellos que han participado en la peregrinación sino que es una fiesta que une a los musulmanes de todas partes del mundo  llamada “aid al adha”

 

Cada peregrino o de a grupos pequeños si son pobres, deberán ofrecer un animal en algún lugar en Mina, preferentemente cerca de “jamrat ul’aqaba”.

El animal será sacrificado con los siguientes ritos; una parte de la carne deberá ser comida por los peregrinos, otra parte será dada a los pobres que han llegado desde la Meca, algunas partes serán secadas al sol y luego llevadas a sus casas.

Aún por algunos días queda gente en Mina, después del sacrificio los hombres deberán afeitarse la cabeza y las mujeres peinarse modestamente sus cabellos.

Antes de retornar estarán tres días de festejos.

 

Cada día deberán ir tirando piedras de las que fueron traídas en el camino al lugar donde están los tres pilares, siete a cada pilar, asi se completarán las 70 que trajeron.

 

La peregrinación está ya terminada, pero algunos quieren volver a la Ka’ba a darle la despedida y a beber agua de la fuente de Zamzam y llevarse agua con ellos.

 

 

La obligación de la peregrinación

 

Una vez en la vida tienen que realizar esta peregrinación pero solo puede hacerla quien posea ciertos requisitos: ser adulto, estar en buen estado físico y mental, tener para financiar el viaje y dejar dinero para la manutención de su familia mientras esté ausente.

 

La mujer puede realizarla solo con el permiso de su marido y ser acompañada por él o estar bajo la protección de un acompañante.

 

El musulmán puede también delegar a otro creyente a que haga esta peregrinación en su lugar si es que algo se lo impide.

 

El sustituto debe tener en claro que no es para su beneficio sino para aquel por el cual lo está haciendo.

 

Si el creyente muere sin haberlo realizado permanece el delito del pecado que será tenido  en cuenta en el día del juicio. Aún después de su muerte la peregrinación puede ser realizada por un sustituto. El debe expresar su intención  antes de morir y si lo omite, los suyos lo harán por un acto de piedad.

 

Es por lo tanto esencial para  su felicidad el poder realizarla.