Católicos y musulmanes: Contra el
extremismo, el diálogo no es suficiente
Líderes del Vaticano e islámicos proponen, además, desarrollo integral
CIUDAD DEL VATICANO, 27 febrero 2002 (ZENIT.org).-
Para combatir el extremismo religioso el diálogo no es suficiente, se necesita
también promover el desarrollo integral, subrayan en un comunicado de prensa
líderes de la Iglesia católica y de la máxima autoridad islámica sunnita.
El texto, hecho público este miércoles por la Sala de Prensa de la Santa Sede,
recoge las conclusiones de un encuentro celebrado el 23 de febrero por el Comité
para el Diálogo del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso y del
Comité Permanente de Al-Azhar para el Diálogo con las Religiones Monoteístas.
La Universidad Al-Azhar tiene más de mil años de vida y es el centro de estudios
e investigación más prestigioso del mundo islámico, con sede en El Cairo. Juan
Pablo II la visitó en febrero de 2000.
El argumento del encuentro era de candente actualidad tras los atentados del 11
de septiembre: «El extremismo religioso y sus efectos sobre la humanidad». Según
explica el comunicado de prensa cada una de las partes presentó un discurso
sobre el tema.
A continuación se suscitó una apasionante discusión. Ante todo islámicos como
católicos reconocieron que «el extremismo, independientemente de donde provenga,
debe ser condenado, pues no es conforme a las enseñanzas de nuestras dos
religiones».
Al mismo tiempo, se reconoció que «el diálogo puede ser útil, si se garantizan
las condiciones para un resultado positivo» en la lucha contra el extremismo,
pero se reconoció que no «es suficiente»
«Es necesario prestar siempre atención a los aspectos básicos de las sociedad
--subrayaron los líderes religiosos--: la vida familiar, la educación, el
desarrollo social, la influencia de los medios de comunicación, la promoción de
la justicia y de la solidaridad dentro de los países y a nivel internacional».
El encuentro sirvió también para trazar una interesante descripción de lo que se
puede entender por un «extremista religioso».
Estas personas, afirmaron musulmanes y católicos, «a veces pueden ser sinceros
en sus intenciones, pero tienden a considerarse como los únicos que tienen razón
y manifiestan intolerancia hacia quienes no están de acuerdo con ellos, no
aceptan a los demás con sus diferencias, tienden a violar los derechos de los
demás, y a veces usan o aprueban la violencia».
En el encuentro, la representación católica estuvo guiada por el cardenal
Francis Arinze, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo
Interreligioso; mientras que los islámicos eran liderados por el jeque Fawzi
Fadel Zafzaf, presidente del Comité Permanente de al-Azhar para el Diálogo con
las Religiones Monoteístas.
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El texto del comunicado dice
así:
El Comité para el Diálogo del Consejo Pontificio
para el Diálogo Interreligioso y del Comité Permanente de Al-Azhar para el
Diálogo con las Religiones Monoteístas tuvieron su encuentro anual en las
oficinas del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, en la Ciudad del
Vaticano, el 23 de febrero de 2002, equivalente al 11 Dhu al-Hijja 1422.
Las dos delegaciones, guiadas respectivamente por su eminencia el cardenal
Francis Arinze, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo
Interreligioso, y de su excelencia el jeque Fawzi Fadel Zafzaf, presidente del
Comité Permanente de al-Azhar para el diálogo con las Religiones Monoteístas,
discutieron sobre el tema «El extremismo religioso y sus efectos sobre la
humanidad». Cada una de las partes presentó un discurso sobre el tema. En la
discusión sucesiva se afrontaron los siguientes puntos.
--El extremismo, independientemente de donde provenga, debe ser condenado, pues
no es conforme a las enseñanzas de nuestras dos religiones.
--Los extremistas, en particular los religiosos, a veces pueden ser sinceros en
sus intenciones, pero tienden a considerarse como los únicos que tienen razón y
manifiestan intolerancia hacia quienes no están de acuerdo con ellos, no aceptan
a los demás con sus diferencias, tienden a violar los derechos de los demás, y a
veces usan o aprueban la violencia.
--Para reaccionar ante el extremismo el diálogo puede ser útil, si se garantizan
las condiciones para un resultado positivo.
--Sin embargo, el diálogo de por sí no es suficiente para superar el extremismo;
es necesario prestar siempre atención a los aspectos básicos de las sociedad: la
vida familiar, la educación, el desarrollo social, la influencia de los medios
de comunicación, la promoción de la justicia y de la solidaridad dentro de los
países y a nivel internacional.
--Los dos organismos que componen el Comité han decidido, cada uno por cuenta
propia, continuar en el camino del diálogo e influenciar a la opinión pública
para que tenga lugar un rechazo del extremismo.
El Comité se reunió, como ahora es costumbre, en vísperas del aniversario de la
histórica visita del Papa Juan Pablo II a al-Azhar en el año 2000. Esta visita,
que sigue inspirando a los miembros del Comité a trabajar juntos, fue recordada
durante una sesión pública especial que tuvo lugar en el Instituto Pontificio de
Estudios Árabes e Islámicos en Roma.
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