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Organización hebrea reconoce papel de
Juan XXIII en la salvación de judíos
BUENOS AIRES, 20 Mar. 01 (ACI).-
La Fundación Internacional Raoul Wallenberg con sede en Israel, y cuya sede
principal en la región se encuentra en la capital argentina, ha publicado los
resultados de una última investigación acerca de la acción humanitaria
del Nuncio Angelo Roncalli -luego Papa y Beato Juan XXIII- en el rescate de
refugiados perseguidos por el régimen nazi durante la II Guerra Mundial.
La Fundación, que lleva el nombre del heroico
diplomático sueco Raoul Wallenberg, está dedicada a exaltar la memoria de los
diplomáticos y religiosos que salvaron vidas humanas durante la trágica era del
nazismo y su labor se lleva a cabo a nivel internacional, desde sus sedes en
Nueva York, Buenos Aires y Jerusalén.
Entre sus miembros honorarios se cuentan más de
35 Jefes de Estado y numerosas personalidades del ámbito diplomático,
intelectual, religioso y público.
Según la organización, el 7 de setiembre del
2000 la Fundación Raoul Wallenberg declaró abierta la Campaña Internacional
para el Reconocimiento de la Acción Humanitaria desplegada por el Nuncio
Vaticano Giuseppe Roncalli -luego Papa Juan XXIII - en favor de personas,
muchas de ellas judías, perseguidas por el régimen nazi.
La declaración tuvo lugar en una ceremonia
llevada a cabo en la Misión Permanente de Observación del Vaticano ante las
Naciones Unidas, en presencia del Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal
Angel Sodano.
Luego de un exhaustivo relevamiento histórico de
eventos diversos relacionados con intervenciones del Nuncio Roncalli, en favor
de refugiados judíos durante el Holocausto, la Fundación publicó tres
informes que compilan numerosos episodios.
Entre los muchos mencionados, figura la ocasión
en la que el Arzobispo Roncalli intervino a favor de mil niños judíos de
Eslovaquia el 13 de marzo de 1943, fecha en la que el cablegrafió al
Secretario de Estado del Vaticano solicitando su intervención para que les fuera
permitido emigrar a Palestina.
En otra ocasión, la Agencia Judía informó a
Mons. Roncalli el 31 de mayo de 1943 que entre el grupo de 400 judíos
deportados de Croacia se encontraba el Presidente de la Comunidad Judía Ugo
Kon y el Gran Rabino de la Comunidad. El futuro Beato de inmediato escribió al
Nuncio Marcone solicitando su intervención en favor de los deportados.
Por esta acción, Mons. Roncalli recibiría una
nota de gratitud de Meir Touval-Weltmann, agente de la Agencia Judía en Estambul
por su acción en favor de los deportados de Croacia.
Conclusiones
La investigación de la Fundación deja en
evidencia que todos los esfuerzos realizados por Mons. Roncalli contaron con el
apoyo de sus autoridades vaticanas, de tal manera que, indirectamente, el
estudio es una nueva prueba a favor del decisivo papel que la Santa Sede y el
Pontífice de entonces, Pío XII, desarrolló a favor de los judíos perseguidos
por el régimen nazi.
La investigación concluye señalando que "el
Nuncio Roncalli colaboró activamente con la Delegación de la Agencia Judía de
Palestina en Estambul, en el envío clandestino de certificados de inmigración
a Palestina a refugiados judíos en Europa".
"Especial mención -agrega el informe- merece la
decisión del Nuncio Roncalli de enviar a sacerdotes de diversos países
«certificados temporarios de bautismo», documentos religiosos que permitieron a miles de
judíos salvar sus vidas".
Lamentablemente, el informe se aparta de los
hechos históricos de la misma investigación cuando señala que "las fuentes
históricas y documentales reunidas en este trabajo indican en forma clara e
incontestable que el Nuncio Angelo Giuseppe Roncalli actuó en su labor
humanitaria por su propia iniciativa, sin seguir en su benéfica misión
órdenes expresas de ninguna jerarquía vaticana, en forma desinteresada y
altruista".
"El Nuncio Roncalli es un héroe de la
modernidad, un líder religioso que dio testimonio de su compromiso moral en
horas oscuras de la historia humana. Su figura es un ejemplo para las futuras
generaciones".
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